Este año se cumple una década del inicio de la campaña internacional por la condonación de la deuda externa para países altamente endeudados. Si bien se redujeron los saldos y se alivió el servicio de la deuda, esta medida no tuvo impacto en la reducción de la pobreza. Muchos países, entre ellos Bolivia, tuvo que volver a gestionar créditos externos para cubrir sus necesidades de financiamiento. En este artículo, se desarrolla una mirada al impacto del HIPC en Bolivia.